El metanero ruso “Arctic Metagaz” por fin está fondeado frente a la costa oriental de Libia tras varios intentos de remolque, poniendo fin a dos meses de deriva en el Mediterráneo central. Aunque ahora su situación es estable, su futuro sigue siendo incierto, ya que sigue suponiendo un peligro ambiental por riesgo de vertidos.
Al principio se habló del remolque por un remolcador ruso, pero a finales de abril, uno libio consiguió estabilizarlo y fondearlo en alta mar. La Corporación Nacional de Petróleo de Libia ha indicado que gran parte del gas a bordo podría haberse filtrado, lo que reduciría el riesgo inmediato, aunque se preparan operaciones para extraer el combustible restante.
Las imágenes satelitales y los datos de seguimiento muestran que el buque ha permanecido estabilizado desde entonces a unas 18 millas náuticas al noreste de Bengasi, en Libia, lo que confirma los datos.