Yo creo que este programa descarrila más por Francia (o mejor dicho por Dassault) que por Alemania, es algo que he tenido claro desde el principio y que ya discutí en su momento con Orel en el foro antiguo, es más fácil llevar adelante un programa donde la industria de los distintos países ha pasado una fase de acoplamiento para un determinado sector que donde ese acoplamiento no se ha dado.
Para mí el nuevo caza debería haberse planteado sobre lo avanzado en Eurofighter con los mismos socios repartos similares, etc. Plantear una evolución de eurofighter añadiendo las tecnologías actuales más relevantes (furtividad, IA, drones...) pero manteniendo en gran medida los repartos industriales.
SCAF implica volver al punto de partida de Eurofighter pero con una Francia que no está acostumbrada a colaborar para hacer sus cazas de primer nivel. Se vendía la ventaja de un líder claro, pero ese es también el defecto obvio, ese líder claro no puede permitirse perder un 50%60% de su capacidad para integrarse en un conglomerado, peor aún no está preparado filosoficamente para hacerlo ya que eso implica en gran medida renunciar a todo lo que ha represantado Rafale.
Por mucha voluntad política que hubiese en su momento, Dassault y la industria francesa vienen de hacer el 100% de un caza y plantearles hacer el 33% (o el 50%) de otro es muy difícil. Era difícil entonces y es aún más difícil ahora que han tenido éxito exportador y se ha generado un clima geopolítico que justifica inversiones en defensa mucho más altas (quizás para el 100% del caza). Alemania por su parte funciona en gran medida como colonia norteamericana con sus idas y venidas dependiendo del gobierno de turno, pero de manera muy evidente con los dos últimos gobiernos.
Se vendió el programa como europeo, pero la realidad es que fue una iniciativa franco alemana en la que España entro de refilón y en la que se le dijo al resto de la UE (Italia incluida) no os necesitamos para hacerlo, ya os lo venderemos como europeo cuando lo tengamos listo.
Por eso soy muy pesimista con la UE, los dos principales países son una Francia extremadamente celosa de su soberanía (UE sí, pero sin ceder nada de mi soberanía) y una Alemania más dispuesta a ceder soberanía pero que en gran medida ha supeditados sus intereses a los de un competidor estratégico como es USA. La salida de Reino Unido (que era celosos de su soberanía diluida en los intereses americanos) parecía que podía simplificar el proceso de integración pero con las crisis de Ucrania el seguidismo y la dependencia del liderazgo americano se ha hecho dolorosamente palpable en el resto de la UE.
No hay nada que rascar a día de hoy la UE mantiene un peso económico importante pero es políticamente irrelevante y este era un programa que se sostenía fundamentalmente sobre lo político. La incapacidad de sacarlo adelante muestra bien a las claras la realidad de la integración política europea.